San Josemaría solía considerar cinco aspectos de la formación que ofrece el Opus Dei: humano, espiritual, doctrinal-religioso, apostólico y profesional. Esta serie explica el impacto de esa formación en la santificación del trabajo. Más allá de la educación o el aprendizaje, ¿en qué consiste la formación profesional?

I. La reflexión sobre mi propio trabajo

Un estudiante que realiza un semestre en una universidad extranjera. Una veterana funcionaria municipal. Un diseñador freelance que trabaja desde casa. Una profesora de instituto que empieza el curso. Un ingeniero que ha emigrado. Una enfermera que acaba de conseguir mejores condiciones laborales. Un dependiente que ha sufrido una reducción de jornada y sueldo. Una peluquera que ha cerrado su peluquería durante la pandemia. Un padre o una madre que se ocupan de los hijos pequeños. Una recién graduada que busca su primer empleo. En estas, u otras, situaciones profesionales y personales se encuentran numerosos cristianos que quieren seguir los pasos de Jesús-trabajador con la guía que les ofrece la formación en el Opus Dei. El artesano de Nazaret es su principal modelo (Mt 13, 54-58).

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II. Una formación para ser Cristo en el trabajo

Para identificarnos con Cristo en el trabajo, nos ayuda alimentar la dimensión espiritual, profundizar intelectualmente en nuestro quehacer, capacitarnos para hacer el bien, crecer en amistad y ganar en competencia.

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III. Ciudadanos que trabajan con los demás

Con nuestro trabajo y las relaciones que establecemos a través de él contribuimos como ciudadanos a constituir una sociedad –y una historia– acorde a la dignidad de la persona y a su búsqueda de sentido.

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IV. El liderazgo del servicio

San Josemaría entendió el prestigio profesional no como éxito propio sino como oportunidad para servir mejor. La formación ayuda a completar la actitud de mejorar competencias y habilidades.

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V. El proyecto profesional integrado en la misión

En el recorrido profesional, la formación nos ayuda a mantener el foco en la meta sobrenatural, a integrar los distintos aspectos de la vida sin que el eje profesional sea el único y a vivir abiertos a cambiar si está en juego un bien mayor.

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